IMG_1394.JPG

Muchas personas, la mayoría mujeres, viven obsesionadas por su peso; tanto que pueden hacer cosas inimaginables para lucir bien en el verano o eliminar ese “rollito” y si nos detenemos un poco veremos que existen cientos de métodos, dietas extremas -mucho me llamó la atención una dieta “5×2” en la que se come normalmente 5 días y los 2 siguientes sólo agua-, aparatos novedosos y tratamientos que prometen hacer perder peso sin gran esfuerzo… Y en esa larga lista todo vale, con el fin supremo de lucir delgados.
Pero, cuál es la verdad? ¿Qué tan importante es mantener un peso adecuado? Como dice aquel comercial de agua de mesa: “lo importante es el interior”.

Entonces veamos al interior del organismo de la persona que luce orgullosamente delgada en verano luego de haber seguido estrictamente la dieta de moda. Este organismo ha estado en un estrés innecesario al ser sometido prácticamente a la inanición. Y no sólo eso; es probable que al dejar de ingerir tantos alimentos, ese delgado cuerpo este sufriendo déficit de algunos nutrientes esenciales.

¿Qué es entonces lo que debe importarnos? Sabemos que el sobrepeso es dañino, pero la cantidad de grasa que una persona tiene en el cuerpo y dónde la tiene también es importante. Si uno hace una consulta con un verdadero especialista, podrá explicarles que la grasa alrededor de la cintura se relaciona directamente con la grasa que uno tiene alrededor de las visceras y en los vasos sanguíneos.

Debemos saber también que la célula adiposa no es sólo un depósito de grasa, sino que tiene una gran actividad metabólica, lo que le permite convertir la grasa en hormonas y otros compuestos químicos capaces de alterar el funcionamiento de varios sistemas. En relación a ésto es que se ha encontrado una relación directa entre obesidad y cáncer de mama, endometrio y colon; sin tener que mencionar otras enfermedades no malignas como diabetes, enfermedades cardiacas o artrosis por el exceso de trabajo que el sobrepeso da a las articulaciones.

¿Qué podemos hacer?

En primer lugar, mentalice que uno debe mantener un buen peso para gozar de buena salud y no sólo para lucir bien. Deje de “hacer dieta”. La “dieta” debe ser una sana costumbre. No digo que deba privarse para siempre de algunos alimentos; un “antojo” de vez en cuando no es malo. Enseñe a los más pequeños a comer saludable.

Una dieta saludable no debe incluir cosas descabelladas y debe ajustarse a nuestras costumbres y disponibilidad local. En genereal se dice que en un plato de comida, aproximadamente la mitad debe corresponder a frutas y vegetales (que son fuente de vitaminas, micronutrientes y fibra), una cuarta parte debe llenarse con proteínas magras y el resto con cereales. Se aconseja disminuir (no anular) el consumo de harinas y evitar los granos procesados, prefiriendo los enteros (arroz integral, quinua…)

Recuerde realizar ejercicio regular (tampoco es saludable ser el atleta de fin de semana!). Y no olvide….lo importante es el interior!

Anuncios