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A pesar de la cantidad de evidencia acerca de los peligros del consumo de tabaco, muchas personas en el mundo siguen fumando y otro buen número comienzan a fumar a edades tan tempranas como 10 o 12 años.
Conocemos ya que es que es la nicotina y sabemos que es causa de la adicción al tabaco, pero también sabemos que al fumar, hacemos que muchas otras sustancias muy tóxicas y dañinas ingresen a nuestro organismo.
Tenemos el conocimiento, pero quienes siguen fumando muchas veces nos dan explicaciones – excusas en realidad – para seguir haciéndolo. Veamos algunas:
“Yo fumo sólo cigarrillos light, esos no son tan dañinos”. Eso no es cierto. Los cigarrillos light son sólo bajos en nicotina y alquitrán, pero mantienen todo el resto de componentes tóxicos. Recordemos que la adicción hace que cada vez se necesite usar mayores cantidades de la sustancia a la que se es adicto. Por lo tanto, al fumar un cigarrillo light, se producen inhalaciones más profundas o se fuma mayor cantidad de cigarrillos…lo que produce mayor daño en el organismo. Los cigarrillos light NO son menos dañinos.
“Yo no soy adicto al tabaco, pues sólo fumo 3 cigarrillos al día”. Los problemas de salud producidos por el tabaco no requieren que se fume una gran cantidad de cigarrillos al día.
“Yo fumo para verme bien”. El hábito de el tabaquismo se difundió inicialmente como un signo de estatus y roce social y luego la publicidad se encargó de asociar el tabaco a personas exitosas, interesantes, independientes y atractivas hacia el sexo opuesto. El tabaco produce manchas en los dientes, uñas y dedos, aumenta las arrugas, deja en el cabello, la boca y la ropa un olor desagradable…eso definitivamente no es verse bien. Hoy sabemos que el tabaco es sinónimo de pobreza, enfermedad y muerte.
“Yo fumo para mejorar mi estado de ánimo”. Por los efectos adictivos de la nicotina, el tabaco puede producir un estado temporal de “bienestar”, pero no es real, pues cuando el efecto de la nicotina desaparece, la persona termina sintiéndose peor. Por otro lado, se ha asociado el consumo de tabaco a depresión clínica y déficit de atención.
“Quienes están a mi alrededor no se afectan por lo que yo fumo”. Ojalá esto fuera cierto. Conocemos los peligros del humo de segunda mano y sabemos que las personas expuestas pasivamente al humo de tabaco tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón que las no expuestas.
” Yo no soy adicto al tabaco, puedo de dejar de fumar cuando yo quiera”. Es sólo un pretexto para seguir fumando. Si decide dejar de fumar, puede hacerlo, hágalo hoy!

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