El cáncer de tiroides es una enfermedad producida por el crecimiento desordenado y sin control de las células que conforman la glándula tiroides.
Es probable que conozcamos personas que tienen o han tenido problemas con esta glándula y que no sepamos a ciencia cierta que papel cumple en nuestro cuerpo y que enfermedades pueden atacarla.
La glándula tiroides está situada en la región frontal del cuello, debajo de la laringe. Una tiroides sana es un poco más grande que una moneda de 1 sol y por lo general no se puede palpar a través de la piel. Tiene dos partes llamadas lóbulos (derecho e izquierdo) que se unen por un trozo de tejido delgado (el istmo).
La tiroides se encarga de producir hormonas que regulan muchos procesos en el cuerpo:
– Hormona tiroidea: encargada de controlar el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal y el peso. Por ejemplo, demasiada hormona tiroidea hace que su corazón se acelere y una cantidad insuficiente de la misma hace que sienta mucho cansancio.
– Calcitonina: iene una función menor en el mantenimiento de una concentración saludable de calcio en el cuerpo.
Cuatro o más glándulas paratiroides pequeñas están situadas detrás de la tiroides. Estas glándulas producen hormona paratiroidea. Esta hormona tiene la función importante de ayudar al cuerpo a mantener una concentración saludable de calcio.

Como se mencionó, enfermedades benignas y malignas pueden afectar a la tiroides. Los tumores malignos son de varios tipos con diferencias en pronóstico y tipo de tratamiento. Estos tipos son:
– Papilar: es el tipo más común. Generalmente crece con lentitud. Si se diagnostica temprano, la mayoría de las personas con cáncer papilar tiroideo se pueden curar.
– Folicular: Es el segundo tipo más común de cáncer de tiroides. Si se diagnostica temprano, la mayoría de las personas con cáncer folicular de tiroides pueden ser tratadas con éxito.
– Medular: No es un cáncer común. La presencia de este tipo de tumor puede producir concentraciones anormalmente elevadas de calcitonina. El cáncer medular de tiroides suele crecer lentamente. Puede ser más fácil de controlar si se encuentra y se trata antes de que se haya diseminado a otras partes del cuerpo. A veces ocurre en familias asociado a una mutación en un gen llamado RET que puede transmitirse de padre a hijo.
– Anaplásico: Es el tipo menos común y el más agresivo de todos. La mayoría de las personas con cáncer anaplásico de tiroides tienen más de 60 años de edad. células cancerosas tienden
a crecer y a diseminarse muy rápidamente. El cáncer anaplásico de tiroides es muy difícil de controlar.

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