Los signos y síntomas no son suficientes para diagnosticar una
enfermedad puesto que un mismo signo o síntoma puede presentarse en varias enfermedades diferentes, pero son una señal de que algo anda mal en nuestro cuerpo y deben obligarnos a realizar una consulta médica a la brevedad.

Además de los signos y síntomas generales descritos en el artículo anterior, de acuerdo al lugar de inicio de la enfermedad se puede presentar:

  1. Cambios en el hábito intestinal: estreñimiento o diarreas, que pueden alternar entre sí o cambios en el tamaño de las heces.
  2. Alteraciones en la función urinaria: dolor o ardor a la micción, presencia de sangre en la orina, urgencia miccional, dolor en el vientre bajo o en la región lumbar. Éstos pueden ser signos de presencia de un tumor vesical, renal o prostático.
  3. Heridas en la piel o en la cavidad oral, pene o región vulvar que no curan y sangran con facilidad.
  4. Presencia de manchas blancas en la boca o la lengua. Esta lesión es conocida como leucoplaquia, que es una lesión premaligna, más frecuente en fumadores y si no es tratada puede llegar a transformarse en una lesión maligna. Cualquier lesión en la boca o la lengua debe ser motivo de consulta inmediata.
  5. Sangrado anormal: el cáncer puede producir sangrado en cualquiera de sus etapas. Si se presetna sangra con el esputo, puede ser un signo de cáncer pulmonar; la presencia de sangre en las heces puede indicar la presencia de un tumor en el recto o el colon. La presencia de sangrado vaginal anormal puede estar en relación a cáncer de cérvix o de endometrio. Tener sangre en la orina puede ser indicador de cáncer de vejiga o de riñón.
  6. Presencia de engrosamientos o tumoraciones en la mama u otras partes del cuerpo. Algunos tumores pueden sentirse debajo de la piel como tumoraciones o engrosamientos, como en el caso del cáncer de mama, testículo, ganglios linfáticos y partes blandas. Este es un signo importante, sobre todo si la tumoración crece rápidamente.
  7. Alteraciones en la digestión o en la deglución: pueden relacionarse a cáncer de esófago, estómago o faringe.
  8. Un lunar que cambia de tamaño, color, forma o que presenta alteraciones en sus bordes.
  9. Tos persistente o alteraciones en la voz, puden ser signos de cáncer de la laringe o tiroides.

Los signos que enumeramos son los mas frecuentes asociados al cancer, pero existen otros menos frecuentes. Es necesario estar alertas ante cualquiera de estas señales que envíe nuestro cuerpo y acudir a consulta médica, sin olvidar que no es necesario tener alguna molestia o estar enfermos para acudir al médico para los chequeos periódicos.

 

Fuente:National Cancer Institute (NCI)
www.cancer.gov
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