Las metástasis ocurren cuando un cáncer sale de su lugar de origen hacia una parte del cuerpo no adyacente. En este caso el cáncer se considera del mismo tipo del que se origina y las células cancerosas tienen el mismo comportamiento que las células en el cáncer original. Las células cancerígenas se diseminan a través de la sangre, el sistema linfático o ambas rutas. Los síntomas dependen del órgano afectado y el tamaño de la metástasis y aunque el dolor en el área afectada es posible, no necesariamente es el primer síntoma. A veces no hay síntomas y las metástasis se encuentran en las evaluaciones por imágenes. Mientras el cáncer está más diseminado es más difícil de tratar.

Algunos canceres prefieren diseminarse a órganos en particular. Las más comunes son:

–          Cáncer de mama: hueso, pulmones, hígado, cerebro

–          Cáncer de Colon: hígado, potencialmente pulmones.

–          Cáncer de Riñón: hígado, hueso, pulmones

–          Cáncer de Pulmón: glándula suprarrenal, hígado, hueso, cerebro.

–          Cáncer de Próstata: hueso y ganglios linfáticos.

–          Cáncer de Estómago: hígado, peritoneo, ovarios.

Los tumores metastásicos pueden ser encontrados al diagnóstico o muchos meses o años después. A veces solo se encuentra el tumor metastásico y el origen del cáncer se determina por el estudio anatomopatológico de los especímenes de biopsia y los estudios de extensión. En aproximadamente el 15% de casos no se puede determinar el origen del cáncer, entonces se denomina neoplasia metastásica de primario no conocido.

El cáncer metastásico es una enfermedad en estadio clínico IV (el más avanzado). Generalmente los cánceres metastásicos pueden ser más agresivos y los tratamientos pueden diferir marcadamente de aquellos para los tumores localizados. El tipo de tratamiento depende del tipo de cáncer primario y el tamaño y localización de la metástasis, la edad y estado general del paciente y los tipos de tratamientos usados previamente. Incluyen quimioterapia, agentes target, radioterapia, terapia  biológica, hormonoterapia, cirugía o una combinación de éstos.

Los tratamientos y tasas de sobrevida se determinan de acuerdo a la extensión de la enfermedad. Si el cáncer se disemina a otros tejidos y órganos puede disminuir la probabilidad de sobrevida del paciente. Sin embargo con el advenimiento de nuevas drogas y agentes target, el pronóstico de la enfermedad metastásica ha mejorado mucho, con mayor tiempo de sobrevida y mejor calidad de vida.

Bibliografía

  1. Disibio G, French SW. Metastatic patterns of      cancer: results from a large autopsy study. Archives of Pathology & Laboratory      Medicine      2008; 132(6):931–939.
  2. Talmadge JE, Fidler IJ. AACR centennial      series: the biology of cancer metastasis: historical perspective. Cancer Research 2010; 70(14):5649–5669.
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