Los tipos de canceres se clasifican de acuerdo a las características genéticas o microscópicas de la célula cancerosa. Esto permite identificar al patólogo el tipo de cáncer. Esto es debido a que las células cancerosas se asemejan a las células normales del órgano en que se originan. Con esta información, además de los estudios necesarios para evaluar la extensión de la enfermedad, los oncólogos pueden elaborar el algoritmo de tratamiento.

En general los tumores se clasifican en sólidos (originados en los diferentes órganos y tejidos del cuerpo)  y líquidos (los originados en la sangre). Si bien es cierto, todas las neoplasias son diferentes, estos dos grupos tienen ciertas características en común que describiremos a continuación.

Tumores sólidos:

Un tumor solido es una masa de células cancerosas que se puede originar en cualquier órgano o tejido del cuerpo. Existen varios tipos, por ejemplo:

Los carcinomas se originan en los epitelios que corresponden a la cubierta externa o interna de los órganos. Estos tumores incluyen el cáncer de piel, las neoplasias originadas en la cubierta interna del tracto gastrointestinal, genitourinario, respiratorio.

Los sarcomas se originan en el tejido conectivo, que es el que mantiene todos los órganos unidos, como los músculos, tendones, tejido graso, vainas nerviosas y otros tejidos que conectan, sostienen o rodean estructuras y órganos en el cuerpo. Estos tumores se llaman usualmente según el tejido del que se originaron, por ejemplo los tumores originados en el tejido graso se llama liposarcoma (de lipo = grasa).

Tumores líquidos

Los tumores líquidos se originan en la sangre, la medula ósea y los ganglios linfáticos. Incluyen leucemias, linfomas y mielomas. Estos tumores se pueden presentar en niños y adultos.

La leucemia se caracteriza por presentar un aumento anormal en los glóbulos blancos en la sangre y se clasifica según el tipo de célula involucrada. Si la célula pertenece a los granulocitos se llama mieloide y si es de los linfocitos, se llama linfoide. Además estos tipos pueden clasificarse en agudas o crónicas. El tratamiento y el pronóstico dependen del tipo de leucemia.

El linfoma es un tipo de cáncer originada en las células del sistema inmunológico y puede originarse en los ganglios linfáticos o fuera de ellos, en los lugares del cuerpo en que se encuentran normalmente estas células.

La causa de los linfomas no se conoce, pero se han implicado ciertos gérmenes en su patogenia, así como ciertas condiciones autoinmunes o inmunodeficiencias. Se clasifican en dos tipos: Linfoma de Hodgkin y Linfoma no Hodgkin, siendo entidades de diferente tratamiento y curso clínico.

El mieloma múltiple es la neoplasia originada en las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco, encargado de la producción de anticuerpos.

Como hemos visto, existen muchos tipos de neoplasias y como podrá inferirse, muchos más opciones de tratamiento. Entonces en tratamiento del cáncer dependerá del tipo de enfermedad, de la extensión de la misma, teniendo en cuenta además, el estado del paciente para finalmente poder establecer un tratamiento individualizado.

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