Es muy frecuente escuchar o ver recomendaciones y opiniones acerca de que algunos alimentos son “beneficiosos” en el sentido que sirven para prevenir el cáncer y que se debe evitar el consumo de otros ya que nos pueden producir cáncer. A continuación revisaremos los resultados de algunos estudios llevados a cabo a nivel mundial que buscaron la relación entre los hábitos de vida y el riesgo de cáncer colorectal.

– Se ha observado y comprobado el efecto beneficioso del consumo de fibra en la dieta. La dieta previene el desarrollo de pólipos adenomatosos en el colon (lesiones elevadas de tipo benigno); así como su transformación maligna. El mayor efecto protector del consumo de fibra es sobre el desarrollo del cáncer de colon descendente y el menor efecto está sobre el desarrollo de cáncer de recto.

– La hipótesis que el consumo de carnes rojas y derivados procesados aumenta el riesgo de cáncer de colon mientras que el consumo de pescado lo disminuye.

– El consumo de leche y queso se asoció con una reducción en el riesgo de cáncer de colon.

– Estudios preliminares han demostrado una asociación entre el consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer de recto, no habiéndose logrado establecer una relación estrecha con el riesgo de cáncer de colon.

– Además se menciona como factores etiológicos al consumo de alcohol, la obesidad y la falta de actividad física.

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