Un fin de semana largo es una buena oportunidad para salir de la ciudad y relajarse un poco. Si Ud. ha recibido o recibe tratamiento por cáncer y se siente con ánimo para hacer un viaje corto, tal vez estos consejos puedan ayudarlo. Es normal que se sienta con ansiedad, especialmente si no ha viajado antes desde el diagnóstico. Para esto recomendamos un cuidadoso planeamiento y preparación.

  • En primer lugar es importante consultar con su médico tratante acerca del viaje que planea hacer, de tal manera que le asegure que Ud. se encuentre en buenas condiciones físicas.
  • No olvide llevar su medicación habitual y consulte con su médico si es necesario algún medicamento adicional.
  • Asegúrese que los lugares que visitará cuenten con los servicios y comodidades necesarios para que su estadía resulte confortable.
  • Esté listo para cualquier imprevisto. Tenga en mente los establecimientos de salud que se encuentren en la zona que visitará por si necesita atención de emergencia. De igual manera, no olvide el número de contacto de su médico.
  • Viaje acompañado y asegúrese que su acompañante esté al tanto de su enfermedad y medicación actual.
  • Durante el viaje: busque asistencia si lo necesita (como por ejemplo solicitar sillas de ruedas en terminales de buses o aeropuertos si es que lo necesita para recorrer largas distancias y se siente agotado)
  • Prevenga las infecciones a través del lavado de manos y consumiendo alimentos cocidos, no guardados o recalentados.
  • Mantenga su energía, no se desgaste.
  • Protéjase del sol usando ropa ligera de manga larga, sombreros de ala ancha, lentes oscuros y filtros solares (recordemos que algunos tipos de quimioterapia pueden sensibilizar la piel).
  • Tenga siempre en mente algunos signos de alarma por los que debe solicitar atención médica de emergencia: fiebre, falta de aire, nauseas y vómitos intensos, un dolor nuevo o un síntoma que no experimentaba con anterioridad.
  • No olvide lo más importante: Disfrute la vida!

 

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