Hoy sabemos que muchas enfermedades se relacionan con algunos hábitos de vida no saludables, por lo cual se puede afirmar que la frase “somos lo que comemos” es una gran verdad.

Se conoce como dieta mediterránea al modo de alimentarse basado en una idealización de algunos patrones dietéticos de los países mediterráneos, que fue declarada en noviembre del 2010 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La dieta mediterránea es aquella que incluye:

  • Carne roja – algunas veces por mes, o más a menudo en cantidades pequeñas.
  • Huevos, aves de corral, pescado – algunas veces por semana.
  • Queso – algunas veces por semana.
  • Aceite de oliva – cantidades variables, diarias.
  • Frutas y verduras – cantidades variables, diarias
  • Habas, legumbres, semillas – cantidades variables, diarias
  • Panes, Pastas, Arroz, Cereales, Papas – cantidades variables, diarias

Las propiedades saludables que se le atribuyen se basan en la constatación de que, aunque en los países mediterráneos se consume más grasa que en Estados Unidos, la incidencia de enfermedades cardiovasculares es menor. La causa parecía estar en el mayor consumo de ácidos grasos monoinsaturados presentes en el aceite de oliva, además del consumo de pescado (rico en ácidos omega 3)  y consumo moderado de vino tinto (por sus antocianos).

Anuncios