Dentro de la patogénesis de las neoplasias se mencionan factores genéticos (con lo que el ser humano nace) y factores ambientales. Dentro de los últimos, se reconocen una serie de carcinógenos agrupados de distinta manera e incluyen el humo de tabaco, ciertos hábitos alimenticios, el sedentarismo, exposición a ciertas sustancias y radiaciones y algunas infecciones. Se menciona que las infecciones pueden contribuir al 15% a 25% de todos los cánceres y estas pueden ser por virus, bacterias o parásitos. Describiremos algunas a continuación.

  • Virus de papiloma humano: reconocido como el agente causal de lesiones premalignas y malignas de cuello uterino. Existen mas de 60 serotipos, siendo los más oncogénicos el 16, 18 y 33.
  • Virus de hepatitis B y C: pueden producir hepatitis crónicas y cáncer hepatocelular. Además se ha relacionado la hepatitis C con un tipo de linfoma.
  • Virus de Epstein – Barr: agente implicado en los Linfomas de Hodgking, Linfoma de Burkitt, otros tipos de Linfoma de Hodgking y Carcinoma Nasofaríngeo.
  • Virus Herpes Humano 8: Sarcoma de Kaposi
  • Virus Linfotrópico Humano de Células T Tipo 1 (HTLV1): agente causal del Linfoma – Leucemia de Células T del Adulto. Endémico en la sierra y costa central de nuestro país. Además produce otra serie de condiciones no Neoplásicas como la Parálisis Espástica Tropical.
  • Helicobacter pylori: Bacteria que se ha adaptado a vivir en el medio ácido del estómago, implicada en la oncogénesis del Cáncer Gástrico y el Linfoma Gástrico.
  • Rickettsia: género implicado en el desarrollo de algunos tipos de Linfoma.
  • Schistosoma haematobum: Parásito común en medio oriente que se instala en la vejiga y se relaciona con el Cáncer vesical.
  • Opistorchis viverrini: Trematodo  hepático. Coloniza las vías biliares y se relaciona con el colangiocarcioma.

Cada uno de los organismos descritos tiene un complejo mecanismo por el que su presencia puede originar cambios sucesivos en las células de los tejidos en los que se alojan, cambios que con el tiempo y en un porcentaje variable de casos, pueden desencadenar en una neoplasia.

De ahí la importancia de reconocer, evitar y tratar estas infecciones. Por ejemplo, se sabe que el Virus de la Hepatitis y el de Papiloma Humano pueden transmitirse por vía sexual o el Helicobacter pylori puede adquirirse por ingerir alimentos o agua en condiciones higiénicas no adecuadas. Entonces, podemos evitar exponernos a estos riesgos. Incluso en algunos casos, como el de la Hepatitis B y el Virus del Papiloma Humano, ya se han desarrollado vacunas que pueden ayudar a disminuir la incidencia de las enfermedades relacionadas a ellos.

Anuncios