La obesidad es un problema complejo y de incidencia creciente en nuestro medio. Se ha calculado que en nuestro país afecta al 26% de hombres y 24% de mujeres en el Perú, lo que predispone a una serie de enfermedades crónico – degenerativas y es un factor de riesgo para varios tipos de neoplasias.

Existe un índice que mide la relación entre el peso y la talla de una persona (índice de masa corporal) que proporciona una medida más exacta de exceso de peso de una persona que el peso por sí solo.

La principal causa de obesidad reside en los hábitos de vida de las personas: vida sedentaria y un consumo de alimentos ricos en calorías.

En 2001, los expertos concluyeron que los cánceres de colon, seno, endometrio, riñón y esófago están relacionados con la obesidad. Algunos estudios han también indicado que existen enlaces entre la obesidad y los cánceres de vesícula biliar, ovarios y páncreas.

El efecto de la obesidad sobre el riesgo de cáncer de seno depende del estado menopáusico de la mujer. Antes de la menopausia, las mujeres obesas tienen un riesgo menor de padecer cáncer de seno que las mujeres de peso saludable y después de la menopausia, las mujeres obesas tienen 1,5 veces el riesgo de mujeres de peso saludable.

En relación al cáncer de endometrio se ha observado que las mujeres obesas tienen de dos a cuatro veces mayor riesgo de padecer la enfermedad sin importar el estado de menopausia. No es claro por qué la obesidad es un factor de riesgo de cáncer de endometrio; sin embargo, se ha sugerido que la exposición durante toda la vida a las hormonas y los niveles elevados de estrógeno e insulina en mujeres obesas pueden ser factores contribuyentes.

Se ha observado que el cáncer de colon ocurre con más frecuencia en gente obesa que en gente con peso saludable, esta relación se hace más importante en varones. Existe alguna evidencia de que la obesidad abdominal puede ser más importante en el riesgo de cáncer de colon y de esta manera la relación de cintura a cadera o circunferencia de la cintura, pueden ser mejores indicadores de riesgo de cáncer de colon. Se han propuesto algunos mecanismos para el efecto adverso de la obesidad en el riesgo de cáncer de colon. Una de las principales hipótesis es que los niveles elevados de insulina o de los factores de crecimiento relacionados con la insulina en la gente obesa podrían promover el desarrollo de tumores.

En relación al carcinoma de células renales, los estudios han encontrado un riesgo 2 a 4 veces mayor en mujeres obesas en relación a las mujeres que mantienen un peso saludable.

Los individuos con exceso de peso y obesos tienen dos veces más probabilidad que las personas con peso saludable de padecer adenocarcinoma de esófago y de la unión esofagogástrica.  El mecanismo no es bien comprendido, pero se comenta que el mayor grado de reflujo gastroesofágico presente en personas obesas podría aumentar el riesgo.Sin embargo, en los pocos estudios que han examinado este asunto, el riesgo relacionado con el IMC era semejante para quienes tenían reflujo gástrico o no. 

A pesar de toda esta evidencia, los estudios realizados para evaluar si las intervenciones enfocadas a la disminución intencional del peso afecta el riesgo de cáncer no dieron resultados del todo positivos; pero si se han observado efectos beneficiosos de la actividad física sobre el riesgo de padecer cáncer de colon.

Sin embargo, a la luz de todos estos hallazgos, se recomienda evitar la obesidad y el sedentarismo para tener una vida plena y libre de enfermedad.

Imagen 2: Web http://www.bellezapura.com

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