La prueba de Papanicolaou, llamada también prueba de Pap, es una prueba sencilla no dolorosa que se basa en el examen de células que se recogen del cuello uterino, para detectar cambios anormales de las células en relación a una lesión cancerosa o pre cancerosa. Aunque también pueden encontrarse infecciones e inflamación. 

¿Quiénes?

Esta prueba debe practicarse, sin excepción, a todas las mujeres de 20 años o más, así como a las menores de 20 que hayan mantenido relaciones sexuales. Esta prueba no tiene límite de edad y el hecho de no tener un compañero sexual actual no implica que una mujer deba dejar de realizársela.

¿Cuándo?

Debe realizarse cada año si los resultados son normales. Si se presenta alguna anomalía, el médico indicará cuándo debe volver a hacérselo.

¿Cómo?

La prueba de Papanicolaou puede realizarse en el consultorio médico, en una clínica o en el hospital. Para hacer la prueba, se recoge una muestra de células de adentro del cérvix con una espátula de madera o un cepillo cervical pequeño. La muestra recogida de esta manera se coloca en una lámina portaobjetos para luego fijarse y ser enviada a patología para su estudio respectivo.

Al momento de realizarse el examen se recomienda:

  • No estar en el período menstrual.
  • No haber tenido relaciones sexuales las 48 horas anteriores.
  • No haberse realizado duchas vaginales en el lapso de 48 horas antes.
  • No haberse aplicado ningún tratamiento médico vaginal (óvulos o cremas), durante las últimas 48 horas.

¿Cómo se informan los resultados del Papanicolaou?

Se usa un conjunto establecido de términos llamado Sistema Bethesda que va desde ausencia de lesiones intraepiteliales, presencia de células atípicas, presencia de lesiones intraepiteliales de bajo o alto grado, carcinoma in situ y carcinoma invasor.

Si los resultados son anormales, el médico tratante informará a la paciente del mejor tratamiento a seguir.

¿Por qué?

La prueba de Papanicolaou y el examen pélvico son partes importantes del cuidado rutinario de la salud de una mujer, ya que con ellos se pueden detectar anomalías que pueden conducir a un cáncer invasor del cérvix. Estas anomalías pueden ser tratadas antes de que el cáncer se presente. La mayoría de los cánceres invasores del cérvix se pueden prevenir si las mujeres se hacen pruebas de Papanicolaou con regularidad. Además, al igual que otros tipos de cáncer, el cáncer de cuello uterino puede ser tratado con mayor éxito cuando se detecta temprano. 


Imágenes

1.Escultura: Jaison Caires.

Anuncios