archives

lesiones en la piel

Esta etiqueta está asociada a 6 entradas

Signos y síntomas de cáncer (Parte 2)

Los signos y síntomas no son suficientes para diagnosticar una
enfermedad puesto que un mismo signo o síntoma puede presentarse en varias enfermedades diferentes, pero son una señal de que algo anda mal en nuestro cuerpo y deben obligarnos a realizar una consulta médica a la brevedad.

Además de los signos y síntomas generales descritos en el artículo anterior, de acuerdo al lugar de inicio de la enfermedad se puede presentar:

  1. Cambios en el hábito intestinal: estreñimiento o diarreas, que pueden alternar entre sí o cambios en el tamaño de las heces.
  2. Alteraciones en la función urinaria: dolor o ardor a la micción, presencia de sangre en la orina, urgencia miccional, dolor en el vientre bajo o en la región lumbar. Éstos pueden ser signos de presencia de un tumor vesical, renal o prostático.
  3. Heridas en la piel o en la cavidad oral, pene o región vulvar que no curan y sangran con facilidad.
  4. Presencia de manchas blancas en la boca o la lengua. Esta lesión es conocida como leucoplaquia, que es una lesión premaligna, más frecuente en fumadores y si no es tratada puede llegar a transformarse en una lesión maligna. Cualquier lesión en la boca o la lengua debe ser motivo de consulta inmediata.
  5. Sangrado anormal: el cáncer puede producir sangrado en cualquiera de sus etapas. Si se presetna sangra con el esputo, puede ser un signo de cáncer pulmonar; la presencia de sangre en las heces puede indicar la presencia de un tumor en el recto o el colon. La presencia de sangrado vaginal anormal puede estar en relación a cáncer de cérvix o de endometrio. Tener sangre en la orina puede ser indicador de cáncer de vejiga o de riñón.
  6. Presencia de engrosamientos o tumoraciones en la mama u otras partes del cuerpo. Algunos tumores pueden sentirse debajo de la piel como tumoraciones o engrosamientos, como en el caso del cáncer de mama, testículo, ganglios linfáticos y partes blandas. Este es un signo importante, sobre todo si la tumoración crece rápidamente.
  7. Alteraciones en la digestión o en la deglución: pueden relacionarse a cáncer de esófago, estómago o faringe.
  8. Un lunar que cambia de tamaño, color, forma o que presenta alteraciones en sus bordes.
  9. Tos persistente o alteraciones en la voz, puden ser signos de cáncer de la laringe o tiroides.

Los signos que enumeramos son los mas frecuentes asociados al cancer, pero existen otros menos frecuentes. Es necesario estar alertas ante cualquiera de estas señales que envíe nuestro cuerpo y acudir a consulta médica, sin olvidar que no es necesario tener alguna molestia o estar enfermos para acudir al médico para los chequeos periódicos.

 

Fuente:National Cancer Institute (NCI)
www.cancer.gov

Signos y síntomas de Cáncer (parte 1)

Image

Para entender mejor este artículo definiremos primero qué es un signo y qué es un síntoma. Un signo o un síntoma es una señal de que algo no está bien en nuestro cuerpo. La diferencia entre ambos está en que el signo puede ser observado por otra persona (familiar, amigo, enfermera o médico), como por ejemplo: fiebre, respiración rápida, sonidos anormales en los pulmones percibidos con la ayuda de un estetoscopio, etc. Un síntoma es también una señal de enfermedad, pero que es percibido solamente por el enfermo y no puede ser fácilmente evaluado por otras personas, como el cansancio, dolor o falta de apetito.

Los signos y síntomas no son suficientes para diagnosticar una enfermedad, puesto que un mismo signo o síntoma puede presentarse en varias enfermedades, como por ejemplo la fiebre que puede presentarse por infecciones de toda índole, en enfermedades autoinmunes o en neoplasias. Por lo tanto, deben ser analizados en el contexto clínico de un paciente.

El cáncer es un grupo de enfermedades que pueden causar cualquier signo o síntoma. Los signos y síntomas dependerán del lugar donde éste se origina, el tamaño del tumor y la manera en que afecta los organos y tejidos del cuerpo. Si se ha dismeninado y ha hecho metástasis, los síntomas y signos pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. A medida que el cáncer crece puede comprimir estructuras vecinas, vasos sanguíneos y nervios. Esto puede producir ciertos signos y síntomas. Si el tumor se encuentra en un area critica, como algunas partes del cerebro, incluso tumores pequeños pueden causar síntomas muy importantes y en algunas oportunidades el tumor crece en lugares en los que no produce síntomas hasta que esta mas grande.

Además de los síntomas y signos locales, puede producir ciertos síntomas generales como fiebre, fatiga o baja de peso. Esto puede ser porque las células cancerígenas “gastan” mucha energía y nutrientes del organismo para seguir creciendo y reproduciéndose. Además los tumores liberan sustancias que alteran la manera en que el organismo obtiene energía a partir de los alimentos. Además el tumor puede producir reacciones en el sistema inmune del cuerpo que produzca este tipo de síntomas.

A veces las células cancerígenas liberan sustancias en el sistema sanguíneo que producen algunos síntomas que no son usualmente relacionados al cáncer. Por ejemplo algunos tumores en el páncreas o en el sistema digestivo pueden favorecer la producción de trombos (o coágulos) dentro de las venas y algunos tumores de pulmón pueden producir sustancias que hacen que se altere el metabolismo del agua en el organismo.

Los síntomas y signos son una alerta que el organismo envía para darnos cuenta que algo no esta bien y no deben ser ignorados, sobre todo si tienen un largo tiempo de duración o se están presentando con mayor intensidad.

Es probable que la mayoria de veces estos sintomas no esten causados por el cáncer, pero es importante buscar una consulta médica para descartarlo.

Sin embargo a veces es probable encontrar el cáncer antes que se presenten síntomas. Es por eso que se recomiendan ciertos chequeos médicos periódicos.

Algunos sintomas generales que se relacionan con frecuencia al cáncer y que deben ser motivo de una consulta inmediata son:

  1. Baja de peso inexplicada: la mayoría de pacientes con cáncer sufren de pérdida de peso en algún momento de la enfermedad. Una pérdida de peso sin causa aparente de más de 10 kg puede ser un signo de cáncer. Se relaciona con más frecuencia a cáncer de páncreas, del tubo digestivo, cáncer de pulmón o linfomas.
  2. Fiebre: la fiebre es relativamente común en enfermos con cáncer y se desarrolla con más frecuencia cuando la enfermedad está diseminada y con mucha frecuencia en casos de linfomas y leucemias.
  3. Fatiga: es la sensación de cansancio extremo que no mejora con el descanso. Puede llegar a ser muy importante a medida que el cáncer crece.
  4. Dolor: el dolor puede ser un síntoma precoz como en el caso de tumors óseos, testiculares o cerebrales. Más frecuentemente se presenta en etapas avanzadas.
  5. Cambios en la piel: además de las neoplasias propias de la piel, en los que se pueden observar distintos tipos de lesiones, algunas enfermedades pueden producir ciertos signos o síntomas en la piel, como hiperpigmentación, ictericia (coloración amarillenta debido a un aumento de las bilirrubinas en la sangre), áreas de eritema (coloración rojiza), prurito.

Chequeos Médicos Necesarios

El cáncer no necesariamente es una enfermedad mortal. Si es detectada en un estadío inicial, es posible dar un tratamiento exitoso. Por eso es importante realizar chequeos médicos rutinarios. Para algunas enfermedades, como el cáncer de mama, colon, estómago, próstata y cuello uterino se dispone de estrategias por las cuales es posible detectarlos en etapas en las que la enfermedad está localizada con la finalidad de adminstrar el tratamiento adecuado en el momento oportuno. Es por ésto que se recomienda que todas las personas, así no tengan síntomas (“sanas”) acudan a controles médicos en forma periódica donde se les realizará el examen clínico (con la finalidad de detectar lesiones en la piel, ganglios aumentados de tamaño o tumoraciones) y algunos exámenes complementarios. Se recomienda lo siguiente:

- Mamografía bilateral: para todas las mujeres mayores de 40 años e incluso de menor edad si es que tienen antecedentes familiares de cáncer.

- Colonoscopía y Endoscopía digestiva Alta: Es el examen del colon o del estómago (según corresponda) utilizando un instrumento con una fuente de luz y una cámara que permite examinar la mucosa (capa más interna de esos órganos) en busca de alteraciones. Debe realizarse cada 2 años a partir de los 50 años y a partir de los 40 años si es que hay antecedentes familiares de cáncer.

- Examen ginecológico y Papanicolaou: es la prueba para detectar en forma precoz el cáncer de cuello uterino o lesiones premalignas. Se recomienda en forma anual, desde el momento que se inició la vida sexual.

- PSA y examen de próstata: en forma a todos los varones a partir de los 50 años.

 

El sol no es nuestro mejor amigo

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Cumple la función de conectarnos y aislarnos del medio externo, protegiéndonos del calor, la luz del sol, lesiones e infecciones. Es necesario tomar conciencia que el daño solar es acumulativo e irreversible y depende de cada uno prevenir consecuencias futuras como el cáncer a la piel, una enfermedad que se ha incrementado peligrosamente entre la gente joven en los últimos años. El cáncer de piel puede presentarse en cualquier zona, pero con mayor frecuencia puede afectar las zonas mas expuestas al sol.

Son factores de riesgo para el cáncer de piel:

  • Estar expuesto a la luz natural o a la luz artificial (como en las cámaras de bronceado) por tiempo prolongado.
  • Tener piel clara, que incluye las siguientes características:
    • Piel clara en la que se forman pecas o se quema fácilmente, no se broncea o se broncea mal.
    • Ojos de color azul o verde, o de otros colores claros.
    • Cabello pelirrojo o rubio.
  • Padecer de queratosis actínica.
  • Haber sido tratado anteriormente con radiación.
  • Deficiencias del sistema inmunológico.
  • Ser varón.

De todos estos factores, el principal factor productor de cáncer de piel es la radiación solar y existe una clara relación entre la duración del tiempo en que un individuo ha estado expuesto y ha acumulado radiación solar durante su vida, con un aumento del riesgo de cáncer; de tal manera que estar blanco en invierno y bronceado en verano no es signo de buena salud y en realidad es peligroso, porque representa una sobredosis de radiación solar en poco espacio de tiempo.

Si bien los dermatólogos recomiendan que durante todo el año se debieran usar las lociones o cremas que actúan como protectores solares – pues los rayos UV siempre están presentes- es en los meses de más calor cuando se hacen estrictamente necesarios. Las pieles que son más claras son las más expuestas y sensibles a las quemaduras solares por lo que deben utilizar un factor de protección solar superior al 30. El protector solar debe aplicarse veinte minutos antes de la exposición al sol sobre toda la superficie del cuerpo y repetir el procedimiento cada dos horas o luego de un baño o de transpirar excesivamente. Además se debe usar sombreros con ala ancha (o gorras con visera), ropa de colores oscuros y de lentes de calidad con protección ultravioleta para proteger el área de los ojos y párpados.

El horario más peligroso para tomar sol es entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde. Durante este período, la sombra que proyecta el cuerpo es más corta que la altura y es también cuando el nivel de radiación UV es mayor, más agresivo y cancerígeno, por lo que debe evitarse la exposición solar en este periodo del día.

En el caso de los niños, el cuidado debe extremarse. Se debe evitar en lo posible la exposición al sol a los niños pequeños y usar un protector solar factor 50. Cuando son más grandes, los niños deben salir al aire libre siempre con gorro o visera y ropa de preferencia oscura para evitar insolaciones, dolores de cabeza, fiebre y vómitos.

En verano o en invierno el sol no es nuestro mejor amigo. No olvidemos estas recomendaciones!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.